EXTRA!
La curiosidad por saber
con qué percal nos encontraríamos en la octava edición del Día de la Música era
la misma que se imponía en las redes sociales tras conocerse el cartel
definitivo del festival, uno de los más flojos de los últimos años, con
entradas de día a 18 euros (38 el año anterior) y abonos a 30 (65 en 2012) tras
la caída de Spiritualized y el enfado de los mismos asistentes que el viernes
cantaron hasta la afonía con grupos como Lori Meyers y The Horrors.
Matadero Madrid, que
acoge la cita desde el año 2009, volvió a cumplir en su papel de espacio
sobresaliente en el que cada edición se ofrece una mejor organización, sobre
todo cuando han procurado evitarnos las horas de más solana, acierto que hizo que la jornada del viernes se abriese a las 19.30 h. y la del sábado a las
18.00 h, extendiéndose ambas citas hasta las 02.30 h.
Inauguramos nuestra
cobertura en el escenario Nivea Soft, donde disfrutamos de la actuación de Anni B. Sweet y su folk-pop preciosista en el que cada vez se descubre más cómoda,
tanto a través del micrófono como dirigiéndose al público en sus – aún tímidas –
intervenciones. Más allá de la solidez de temas como ‘Again’, ‘At home’ y ‘Sarcastic
Hello’, entusiasmó la colaboración con Noni de Lori Meyers en ‘Religión’ y la versión
de ‘Take on me’ (A-Ha). La de la malagueña fue una de las actuaciones más
elegantes de la primera jornada.
fuerte en el escenario Acciona / RTVE, sacándose de la manga ‘Play By Play’, un
as que funcionó como inicio de un concierto que se fue desinflando según iban en aumento los
berreos sobrenaturales por parte de Arthur Asin, treintañero afincado en
Brooklyn que hipnotizó a unos pocos y horrorizó a otros tantos. La música
pregrabada hace que la crítica tenga que centrarse en sus sobradas dotes
vocales y en el excesivo uso de sintetizadores en la actuación, donde hubo
un batería y una corista. Entendemos su último trabajo, ‘Anxiety’, como una
forma de exorcizar sus fantasmas y liberar su ansiedad, pero no conectamos con
su espectáculo.
claro que su paso a la electrónica es una decisión firme, centrándose por completo en
su último trabajo, ‘Ultraviolet Catastrophe’, dejando atrás maravillas de su repertorio como ‘A movement between these two’ o ‘Leon Comunion’. Renovarse o
morir, suponemos. Agradecimos la presencia de ‘They won’t let me grow’, el
ambiente que crearon y extrañamos temas como los mencionados.
Tras las actuaciones estrellas de grupos nacionales como Vetusta Morla y Love of Lesbian en las últimas
ediciones del Día de la Música, esta vez fueron Lori Meyers los que llegaron y
triunfaron con el que probablemente fue el directo más aplaudido y seguido de
todo el festival. Hasta 21 temas interpretaron los granadinos, a los que no les
faltó ni energía ni tiempo para recordar la salvajada que ha supuesto para la cultura la subida del IVA. Trajeados, los de Loja repasaron parte
de su último trabajo, ‘Impronta’, y desataron la locura con un aluvión de hits (‘Luces
de Neón’; ‘Religión’; ‘A-ha han vuelto?’; ‘Mi realidad’; ‘Emborracharme’ y ‘Fidelidad’)
en la parte final de su actuación. Tanto el público como ellos mismos – Noni descamisado
incluido – se lo pasaron en grande.
viernes fue el de The Horrors, grupo inglés liderado por Faris Badwan que se
mueve como pez en el agua entre el rock y el post-punk. Los británicos demostraron que ya dejaron atrás
esa época en la que su apariencia pesaba tanto como su música e hicieron vibrar
a los presentes con temas tan logrados como ‘Sea within a sea’ y otros tan
coreados como ‘Who can say’.
festival la comenzamos con uno de los aciertos del día, la espléndida banda Egon Soda, formada por Ricky Falkner, Pablo Garrido, Ferrán Pontón, Xavi Molero y
Charlie Bautista. Temas poéticos que recuerdan al rock norteamericano y serenan al público con versos como los de ‘Escuela libre de enseñanza’ o ‘Giuletta 2000’.
esta edición fue la de la británica Lianne La Havas, que llenó de cálido soul
el recinto del Matadero desde su arranque con ‘No Room For Doubt’. Su paso por
Madrid era uno de los más esperados y cumplió con las expectativas, revelándose
con un sonido limpio con el que llegó a versionar ‘Weird Fishes / Arpeggi’ de
Radiohead. Hipnotizó al público presente en el escenario Acciona / RTVE con un
look de lo más sugerente y una voz aterciopelada que promete dar mucho que
hablar.
concierto de The Fall como querríamos, teniendo en cuenta que los directos del
grupo suelen tener como particularidad que el mito y jefe de la banda,
Mark E. Smith, siempre acaba haciendo sobre el escenario lo que le viene en gana.
Obviando los gritos que animaban al líder a optar por la jubilación y la cara
de circunstancia de muchos de los presentes, actitud no les faltó. Rock
alternativo en la piel de una formación que cuenta en su trayectoria con tres
decenas de trabajos publicados. Destacable interpretación de ‘Reformation’ en
una actuación excesivamente teatrera.
al recordar el recital de These New Puritans, y lo peor es que nos duele. Con un
tercer disco recientemente publicado, ‘Field of Reeds’, los vecinos de The
Horrors cayeron en una experimentación instrumental que no conectó con la mayor
parte del público, algo que desembocó en el llenazo que disfrutó simultáneamente el barcelonés BeGun.
Siete personas en escena no le sirvieron a These New Puritans para trasladar al
directo su último trabajo. Echamos de menos un show más eléctrico y no dejamos
de preguntamos a quién se le ocurrió situarles a medianoche con temas de tal
solemnidad. Imperdonable.
La sensación
electrónica del momento en Reino Unido, Disclosure, se encargó de cerrar el
festival con los temas de ‘Settle’, debut del dúo. Destacaron piezas como ‘When
a Fire Starts to Burn’ o ‘White Noise’ y los visuales con formas geométricas.
El público bailó al ritmo de los temas de los hermanos Lawrence mientras, al
fondo, los que ya abandonaban el recinto para volver a casa lo hacían con
sensaciones encontradas. Como nosotros.



