EXTRA!



La interacción entre Disney, Pixar y Marvel no ha hecho más que reafirmarse
con el paso de los años. La última apuesta de este vínculo se ha materializado
en el séptimo arte con ‘Big Hero 6’, que promete convertirse en uno de
los éxitos de taquilla de estas navidades.
Precedida por un original e
inolvidable corto de cinco minutos, ‘Buenas migas’, en el que los
amantes de las mascotas se verán reflejados, la película da comienzo en un
ambiente rodeado de lágrimas y ternura imposible de describir, mostrando la
soltura y genialidad de los cuentos cortos.


‘Big Hero 6’ comienza desarrollando
un futuro inexplorado en San Fransokyo. Hiro Hamada es un joven estudiante con
innegable talento para la robótica que, tras la muerte de su hermano, se ve
obligado a tomar las riendas de su vida para encontrar y vengar al responsable de
su sufrimiento. Movido así por la ira y acompañado por un peculiar grupo de amigos,
la trama gira en torno a sus aventuras hasta dar con el maligno Yokai.



Los personajes, totalmente alejados de los tópicos animados de los últimos
años, quedan definidos en una atmósfera colateral en la que cada uno convierte
su rareza en su poder e identidad. Los estudiantes nerds y el
entrañable y cómico Baymax, el robot que termina convirtiéndose en
coprotagonista de la cinta, acompañan a Hiro hasta transformarse en
un equipo tan simpático como eficaz.



Convirtiéndose en uno de los más
carismáticos héroes de
Disney de los últimos años, el robot gigante se ofrece como
cuidador personal al estar programado para satisfacer las necesidades de su
dueño.
Induciendo a la carcajada y al inevitable afecto de forma constante, el robot se convierte en una pieza indispensable del film.



Dirigida por Chris Williams (‘Bolt’) y Don Hall (‘Winnie The Pooh’), y basada en
el cómic original de Marvel de Duncan Rouleau y Steven T. Seagle, la
película consigue el equilibrio perfecto entre trama, ejecución y diseño.

Este último, mejorado con el paso de los años (especialmente desde la compra de
Pixar), expone un diseño referencial de personajes y ambientación en el que
Oriente y Occidente quedan solapados en un futuro próximo.



Con las dosis medidas de acción y comedia, el largometraje logra fascinar a todo tipo de
espectadores, deslumbrando a los más jóvenes por la agilidad del discurso y a
los adultos por la frescura desarrollada frente a los proyectos anteriores de la
compañía.
Dando una lección de estilo durante la primera mitad del metraje, la
historia provoca empatía y risas a partes iguales.



Apoyada en el dinamismo del montaje, la presteza del
guión y las influencias orientales y norteamericanas, ‘Big Hero 6’
se convierte en un producto enérgico que satisface las expectativas de todos
aquellos que ven la animación como algo más que un mero entretenimiento.



Respaldada por los éxitos de sus predecesoras y
fundando su argumento en la idea de sobreponerse a las adversidades, la
cinta despliega su magia y atrae a todo tipo de público, promoviendo el optimismo y la lucha por el bienestar.
La diversidad de géneros y el
práctico uso de la música terminan por conjugar un inusual equipo de
superhéroes que acaban encajando.
Poniendo sobre la mesa el
inquebrantable poder de la amistad, el
film se consagra como el producto de
animación del año.