Atlántida Film Fest

Algunos de nuestros mayores tienen como lema aquello de que de las grandes
crisis surgen las mejores ideas, algo que puede verse reflejado también en el cine.
 Calle 13, Pablo Maqueda y Haizea G. Viana han creado #littlesecretfilm, un nuevo modelo de
producción cinematográfica basado en unas rígidas normas entre las que se encuentra rodar la película en un máximo de 24 horas. Con el reto de producir 13 proyectos al año, #RealMovie fue la pionera dentro de una iniciativa que busca llevar a cabo un giro en el séptimo arte que huye de la elaboración y el exceso.

La historia, que forma parte de la programación del Atlántida Film Fest, gira en torno a Eva
Binoff (Eva Llorach)
, una famosa actriz
afincada en Los Ángeles que decide
volver a España, su país de origen, para presentar una obra de danza
contemporánea coreografiada por su hermana Rocío (Rocío León), inspirada
en la vida profesional de su madre. Tras una breve entrevista, Eva descubre
que su hermana ha sido secuestrada por un desconocido y que, para salvar su vida, deberá superar cinco pruebas
relacionadas con las redes sociales y sus
seguidores en menos de 90 minutos.


En una hora de duración y casi a tiempo real, la
historia se desarrolla bajo dos premisas: la rápida acción dictada por una ventana emergente en una pantalla con una inquietante cuenta atrás y una relajada
mirada al pasado, en la que los flashbacks se insertan con habilidad
en los distintos puntos del proyecto.
No obstante, el hecho de que las portadoras del suspense sean sólo palabras que no entran en acción casi en ningún
instante hace que el espectador pierda la atención en el secuestro, centrándose básicamente en el drama.

Además de encargarse él mismo de la banda sonora, Maqueda logra crear un ambiente profesional con unos curiosos movimientos de cámara y abundantes
desenfoques en numerosos planos.
La fotografía en colores fríos de las
escenas de Rocío frente a la luminosidad de las calles de Madrid reflejan la sensación de soledad del personaje encerrado en contraste con la
desesperación que puede llegar a producir una ciudad abarrotada de gente.
Dos mujeres, un rapto y una cuenta atrás darán forma, bajo diálogos improvisados, a un sólido guión cargado de guiños a importantes
personajes reales y una trama estructurada en la que cada escena tiene su
pequeña dosis de tensión hasta llegar al desenlace.
La personalidad de
las protagonistas está cuidada al milímetro, manteniendo un ritmo ágil durante los 58 minutos de la cinta.
En un momento en el que las redes sociales forman una parte
importante en la vida de millones de personas, no está de más detenerse a pensar en esa multitud de necesidades creadas de la nada; reflexionar sobre cómo, poco a poco, una pantalla a la que antes no prestábamos atención se ha convertido en algo
básico en nuestra cotidianidad hasta hacernos vulnerables a sus perversiones. ¿Hasta dónde somos nosotros
quienes controlamos las redes sociales?